jueves, 14 de febrero de 2013

Carnavales en Londres

Este fin de semana lo hemos pasado en Londres, y he decidido escribir esta entrada para comentaros algunas cosillas que pueden resultar de interés. Hemos tenido muchísimo frío, lluvia y nieve, pero ha merecido la pena, puesto que es una ciudad maravillosa pases por donde pases.

Llegamos allí el viernes por la noche, al aeropuerto de Luton y teníamos contratado un servicio de taxi que nos recogía en el aeropuerto y nos dejaba en la puerta del hotel por 80 libras. Una horita de coche hasta que llegamos al hotel, que estaba cerca de Hyde Park. Dejamos las maletas y nos dispusimos a ir hasta Picadilly Circus en metro. Ahí llego nuestra primera sorpresa: un billete de metro sencillo (sólo de ida) costaba ¡¡¡4,30 libras!!! Unos 5€. Una exageración. Podíamos coger un billete que servía para todo el día por 7,30 libras (unos 8€) pero no íbamos amortizarlo porque sólo íbamos a hacer un viaje. En taxi el recorrido nos costaba 15 libras (unos 16€) y como éramos 6 personas, obviamente nos salía más barato (por cierto, los taxis allí son para cinco personas, pero algunos son furgonetas en las que caben seis). A partir del segundo día sí que compensaba coger un billete de metro para todo el día, aunque también existe la tarjeta Oyster, que se puede comprar para usarla durante una semana (unas 35 libras) o recargarla con libras a medida que se vayan gastando. 

El primer día visitamos muchísimas cosas: el palacio de Buckingham, la abadía de Westminster, el Big Ben, el Parlamento, el London Eye, Covent Garden, la estación de Charing Cross y el barrio de Camden. Os cuento que la entrada a la abadía de Westminster cuesta 20 libras (18 si viajas con carné de estudiante o si eres mayor de 60 años), pero los domingos puede uno colarse si dice que va a los oficios (eso sí, olvidaos de hacer fotos porque la vigilancia es extrema, pero disfrutad de la vista, que es espectacular).


El Big Ben

Llegó el domingo. Veréis: los museos más importantes de la ciudad (Museo de Historia Natural, Museo de la Ciencia y British Museum) son gratuitos todos los días de la semana y fantásticos para disfrutar de un rato de cultura (aunque en realidad se necesitarían días para verlos enteros), pero como consejo os digo que NO VAYÁIS NI EN SÁBADO NI EN DOMINGO. Son los días que aprovechan los londinenses para verlos, ya que durante la semana no tienen tiempo y hay muchísima gente.

El lunes estuvimos en la Torre de Londres, junto al Puente de la Torre y en la catedral de Saint Paul. Me quedo sin palabras simplemente con recordarlo. La Torre de Londres es una edificación realmente impresionante, aunque la visita interior me desencantó bastante. La entrada cuesta alrededor de 15 libras, pero lo único que se ve por dentro es un castillo de la Edad Media y un par de habitaciones llenas, repletas, rebosantes de joyas (las joyas de la corona) que te hacen llevarte las manos a la cabeza al ver tanta riqueza junta sin un uso productivo. Lo cierto es que la recordaba de otra manera cuando fui hace unos años.

Y qué decir de la catedral de Saint Paul... Es una auténtica maravilla. La entrada cuesta 15 libras y es sensacional subir a la bóveda de los susurros, hablar en voz baja a través de un tubo y que te oiga la persona que tienes en frente porque el sonido se traspasa a través de otro tubo. La pena es que la cúpula estaba cerrada hasta mediados de marzo por mantenimiento, donde hay una vista de la ciudad espectacular.

La Torre de Londres

El Puente de la Torre

Otra vista del Puente de la Torre


Saint Paul


Y llegó el martes. Es una pena, pero todo lo bueno se acaba... Por la mañana fuimos a Notting Hill y recorrimos la calle Portobello, donde hay muchas tiendecitas nada baratas pero muy bonitas. Desgraciadamente, hacía mucho frío y el día no invitaba a pasear. Por la tarde cogimos el avión de vuelta desde el aeropuerto de Gatwick y repetimos la operación del taxi contratado, que nos vino a buscar al hotel por otras 80 libras.

Notting Hill


Como información adicional os cuento que el hotel en el que nos alojábamos está cerca de Hyde Park, y que por unas 60 libras diarias teníamos habitación y desayuno. Claro, las habitaciones eran minúsculas (en realidad, "ridículas" es un adjetivo mucho más adecuado) y los cuartos de baño más todavía, pero fue más que suficiente para lo que nosotros necesitábamos. También os diré que es de obligado cumplimiento dejar propina en todos los restaurantes para los camareros, costumbre que nos puede parecer mejor o peor, pero si no lo haces, se ofenden.

En fin, una larga entrada para contaros mi cortísimo viaje (me hubiese gustado quedarme más tiempo) y mi experiencia en la capital británica a la que, sin duda, volveré tarde o temprano.

4 comentarios:

  1. Jo! Aquí no hay botón de "me gusta"
    El viaje ha sido fantastico

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  2. Opino lo mismo que mi hermanoo!!!! no hay botón de "me gusta"!!

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