miércoles, 20 de marzo de 2013

Buttermilk

Leyendo en diversos blogs, he descubierto el buttermilk.

Al principio no sabía para qué servía, simplemente leía que se utilizaba mucho en la elaboración de pasteles y bizcochos en Estados Unidos para dar esponjosidad a las masas, pero no me quedaba muy claro cuál era la manera de utilizarlo. Ahora, después de mucho leer e investigar, he llegado a la solución (o al menos, eso creo, ya que lo he utilizado en varias ocasiones y ha sido un éxito total).

Empezaré explicando qué es el buttermilk y cómo conseguirlo. No es nada más que suero de mantequilla. Cuando montamos nata en exceso, conseguimos hacer mantequilla. Y con ello separamos el líquido del sólido. Este líquido es el suero. Si colamos la mantequilla y la aplastamos un poco para que suelte todo el juguillo, habremos conseguido una buena cantidad de buttermilk.

También he leído que se puede conseguir echando un chorro de limón en un vaso de leche y esperar a que se corte, pero no lo he probado aún.

En cuanto al cómo utilizarlo, os diré que para que el buttermilk reaccione y actúe como esperamos, es necesario utilizarlo junto con un poco de bicarbonato sódico. Si usamos buttermilk, no hará falta que utilicemos más productos lácteos, es decir, prescindiremos de la leche o de los yogures que usemos normalmente. Y tampoco será necesario echar levadura, ya que el buttermilk hace que las masas suban sin necesidad de más productos químicos.

Por lo tanto, si os atrevéis a utilizar este producto en vuestros bizcochos, contadme qué tal ha ido. Y si alguien sabe más, o tiene más información, agradecería que nos lo contase. 

Si queréis ver un ejemplo de su uso en una receta, os invito a que veáis mi vídeo-receta de los cupcakes red velvet (pinchad aquí para verla).

2 comentarios:

  1. Qué gracia, que he visto el vídeo y también usas los vasos de Nocilla ¿eh?

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    1. Jajaja. Sí, lo que tenemos de andar por casa,,,

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